La Mansion del terror

ARTÍCULO- Terrormolins 2014

Escrito por: Óscar Sueiro [DR. WEST] 27-12-2014

ARTÍCULO- Terrormolins 2014
Por segundo año consecutivo, La Mansión del Terror se acredita para exprimir al máximo uno de los festivales de género con más tradición y encanto de todo el país –tanto Cataluña como España, que nadie se me enfade-.

El evento se desarrolla durante casi toda la semana culminando con el plato fuerte; la maratón nocturna de 12 horas. Cada año soy más viejo y aunque me llevo dos latas de Monster, me cuesta aguantar al cien por cien, pero todavía puedo.

A continuación os cuento lo que pude ver en los pases semanales y luego toda la maratón del tirón, que gusten más o menos las pelis, siempre es variada y entra con gusto. Me encanta este festival.

Berskshire County, de Audrey Cummings
Empieza como un drama teen, sigue como como un houseinvasion de lo más convencional y formulaico, pero finalmente, aprieta el acelerador, y salva la papeleta con un añadido de mala leche. Aun así, no tiene nada que no hayamos visto antes, pero siempre nos gusta ver unas cuantas de estas al año siempre que no sean insultantes para la inteligencia del espectador.
Aparte del puro relato de terror, también propone un viaje para Kylie, su personaje protagonista, que pasará de ser una cobarde ninguneada, a una valiente heroína. Con todo, y gracias a sus buenas intenciones y el cariño que se le intuye por el género, termina cayendo bien. Además todo el desenlace funciona estupendamente, de modo que le doy un 6.

AutumnBlood, deMarkusBlunder
Una mezcla entre survival horror y rape and revenge, pero rodado de forma preciosista en localizaciones de ensueño y con una luz blanca y límpida. La steady-cam flota por el paisaje, y los primeros planos bañados con luz de contra, podrían recordar a un anuncio de Timotei miel y chocolate Milka, pero esta belleza contrasta fuertemente con el horror de la situación que está viviendo la protagonista. Este planteamiento junto con el ritmo pausado y la casi ausencia total de diálogos, confiere al film cierta personalidad y deja ver la declaración de intenciones del director. Pero da la sensación de que se gusta mucho a sí misma, de que el tono y su intensidad están por encima del guion, bastante sencillo en realidad.
Lo de optar por dialogar al mínimo te puede librar de evidenciar algunas carencias interpretativas de los actores, pero también se presta a la sobreactuación, y esto ocurre un poco con los malos de la película. De todos modos, a pesar de esto y de que se hace un pelín pesada, es un buen film. Un 6.

El día trajo la oscuridad, de Martin de Salvo
Aunque soy buen amigo del slasher, del gore, y otras aproximaciones toscas al cine de terror, agradezco mucho cuando alguien se toma el género tan en serio. Ver una buena película, que además es fantástica, es un doble placer, y este film argentino ha sido el caso. Se preocupa por las interpretaciones poniéndolas como pilar básico del todo, que cuida la fotografía al detalle, que tiene una dirección artística creíble, en definitiva, cine con mayúsculas.
El buen terror suele tener el drama muy presente, sin abusar de él, pero aprovechando sus conflictos para reforzar la empatía. El día trajo la oscuridad se construye despacio, desde los cimientos, la tragedia y el miedo van asomando para advertirnos de que algo grave está ocurriendo más allá del espacio y los personajes que estamos conociendo.
Dirán que es una plaga, que es la rabia, que son infectados, y es todo cierto, pero sobre todo es la mejor historia de vampiros desde Déjame entrar, de Thomas Alfredson. Un 8

Suburban Gothic, de Richard Bates
El director de Excision (2012), sigue en su línea de humor juvenil con un punto americano independiente y bizarro, pero en esta ocasión el resultado es más flojo que en su anterior largometraje. Suburbangothic es simpática, tiene ideas, pero en conjunto le falta garra, le falta originalidad.
Lo mejor del film es, como no, RayWise –el padre de Laura Palmer-, que está genial, pero ni con él remontan esos gags tan standard y descafeinados, con lo que solamente consigue brillar en momento puntuales. No es que sea un desastre, es una película que se ve agradablemente y cae bien, pero es fallida. Un 4,5
MARATÓN 12 horas de cine de terror

Let us pray, de Brian O’Malley
Letuspray cuenta con el arranque más potente y misterioso del año. Durante la primera mitad del metraje apenas parpadeé, el personaje que lo manipula todo tiene una fuerza tremenda y aunque está bien encajado con todo el relato, la inverosimilitud –aun teniendo en cuenta las de licencias que le aceptamos al fantástico de per se-, se va multiplicando cada vez. No es que no me la crea, es que pasa de ser algo serio a un despiporre, no sé si como excusa para desplegar toda la violencia posible –que siempre se agradece en festivales de este tipo-, o como algo que el guionista y el director ven claro en su desarrollo, pero finalmente queda la sensación de haber visto cine palomitero pero con más mala leche de lo habitual, en lugar de algo más pequeño y áspero tal como auguraban sus primeros minutos. En todo caso, la diversión está servida. Un 6,5

Exists, de Eduardo Sánchez
Uno de los dos directores de la mítica y fundacional El proyecto de la bruja de Blair, vuelve al subgénero foundfootage con una de Bigfoot, del que se ha abusado bastante después del éxito de Paranormal Activity (Oren Peli, 2007) http://elpajaroburlon.com/cine-terror/paranormalactivity/ . Al menos esa es la sensación que tengo; el agotamiento de ideas –a excepción de Creep, de Patrick Brice, vista en Sitges este año http://elpajaroburlon.com/especiales/sitges201401/ , una vuelta de tuerca casi paródica.
Aun con todo, el director tiene cierto oficio y conoce bien el formato, y dentro de lo que viene siendo una película standard, nos regala alguna secuencia notable, como la persecución del Bigfoot al personaje que huye en bicicleta. De todos modos, todo está más que visto y estereotipado, y no me compensa aguantar a unos personajes y un guion tan planos para unos pocos pasajes acertados. Un 4

Julia, de Matthew A. Brown
Cuando se dice por ahí que Ashley C. Williams lleva todo el peso de la película, es verdad. No es que la forma no esté bien, de hecho, es formalmente muy correcta, pero peca un poco de desvariar hacia la truculencia barata. De alguna forma deja ver muy claras las clásicas costuras de una ópera prima que quiere estar por encima de sus posibilidades. Todo el tramo final es de traca aunque no me desagrada que no se limite a ser un típico rape and revenge y se meta en el berenjenal de sociedades ocultas, no lo resuelve con la rigurosidad que debiera. Un 5,5

El destripador de Nueva York, de Lucio Fulci
El Festival ya venía avisando de que la película sorpresa mezclaba terror y erotismo, y cuando allí mismo dieron la pista de “el pato”, la adiviné de inmediato. Siempre es bueno revisar este film de Fulci, y con esta puesta al día considero más justo reafirmar The New York ripper como su mejor obra –siempre teniendo en cuenta que sólo he visto 8 (las oficialmente mejores) de sus 56 películas. Más allá de la subjetividad, gracias a mi profesión (operador de cámara con pinitos en la dirección de fotografía, técnico y profesor de narrativa cinematográfica), me atrevo a afirmar que es la que mejor rodada está. Juega con las claves del Giallo con una maestría superior a lo habitual, y como ejemplo, el ataque dentro de la ensoñación que sufre la protagonista en la sala de cine; el icónico uso del plano subjetivo está elevado a su máxima expresión, y unos cortes de navaja realmente certeros y dolientes. Fulci acostumbraba a jugar con el dominio de la profundidad de campo, pero nunca había movido la cámara con esa destreza y soltura.
La truculencia en las secuencias de asesinato rodadas por el director romano ya era marca de la casa, pero en esta ocasión, gracias quizás a su director de fotografía, Luigi Kuveiller –que también fotografió Rojo oscuro, de Dario Argento-, están dotadas de cierta elegancia. Pero que esto no lleve a confusión, el ambiente es sórdido y sexualmente un tanto retorcido, acorde con el relato, con la persecución de un psicokiller que hace llamadas de teléfono desafiantes ¡con la voz del Pato Donald! WTF! -al final se da una explicación, pero no deja de ser bastante penoso el detalle-.
Anécdotas aparte, este largometraje funciona muy bien, y si tuviera que mejorar algo, sería solamente la banda sonora, anti-climática la mayor parte del tiempo y metida a hachazos. Aun con eso, uno de los mejores Giallos de la historia, con el permiso de Mario Bava y Dario Argento. Un 7,5

Theman in theorangejacket, de AikKarapetian
Aunque no sucumbí a sus encantos, más de forma que de contenido, tengo que reconocerles su mérito; en su esfuerzo por parecerse al Kubrick de El Resplandor o al Lars Von Trier de Anticristo, consigue tener un empaque visual considerablemente magnético. También quiere tener discurso socio-político y es aquí cuando ya resulta un tanto petulante y pretenciosa.
Creo que se pierde cuando no sabe hacia dónde tirar, si hacia la plástica del horror o hacia el discurso y la transformación del personaje. Se queda en un terreno de nadie con muy buenas ideas pero un tono un tanto dubitativo. Hay talento, pero falta concreción y definición. Un 5

Starry Eyes, de Kevin Kolsch y Dennis Widmyer
Otra película cuyo pilar básico es un actriz protagonista, Alex Essoe, que se somete a un proceso de transformación, más allá de “el método”, en el degenera de tal forma que recuerda levemente a Tanatomorphose, de ÉricFalardeau, vista también en Terrormolins en 2012.
Alex interpreta precisamente a una actriz novel en busca de su gran primer papel, pero su ansiedad y la oscura productora con la que se cruza, dotarán al relato de tintes trágicos y terroríficos que se abrazan bien fuerte a la repugnancia.
Aunque quizás por exceso y redundancia ya dejó de afectarme y no me la tomé muy en serio, es un film de género de los que acogemos con cariño en noches de maratón. Un 6

I survived a zombieholocaust, deGuyPigden
Típica comedia de zombies con su dosis de gore, pero que llega como diez años tarde, por lo menos. Me supo muy mal no reírme, sentir su esfuerzo por ser divertida, notar como todos los gags se quedan a medio gas, cómo los actores carecen de carisma, y que todo fuera tan bien intencionado pero tan flojo a la vez.
La comedia zombie ya tocó techo con Shaun of thedead (Edgar Wright, 2004) incluso Juan de los muertos (Alejandro Brugués, 2011) tenía mucha más gracia y punch que ésta que nos ocupa, por el amor de Dios. Quiero quererla pero no puedo. No me cae mal, no me da rabia, es solamente esa situación incómoda en la que te cuentan un chiste y no puedes más que esbozar una sonrisa forzada –además el director vino a presentar la película y se quedó allí contemplando el tibio recibimiento. Un 3 con cariño.

PALMARÉS TERRORMOLINS 2014:
Mejor película – AutumnBlood de MarkusBlunder
Mejor director – MarkusBlunder por AutumnBlood
Mejor actriz – Ashley C. Williams por Julia
Mejor actor – Chris Cleveland por Living Dark
Mención especial – David Hunt por la dirección de Living Dark / Alexandra Essoe por su interpretación en StarryEyes

PALMARÉS DE CORTOMETRAJES:
Primer premio – Piano de ChoYoun-Jun
Segundo premio – Ghost Train de Lee Cronin
Mejores FX – Ghost Train de Lee Cronin
Mejor interpretación – KangSun-Ku por Piano
Mención especial – Canis de Anna Solanas y Marc Riba / Theneighborhood de Jerry Ochoa
Meliesd’Argent – Ghost Train de Lee Cronin
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