La Mansion del terror

¡ESTUVIMOS EN LA PURGA ANUAL!

Escrito por: Sergio Morcillo 19-07-2016

¡ESTUVIMOS EN LA PURGA ANUAL!
Jueves 14 de Julio, cines Kinepolis. Nos preparamos para asistir al preestreno oficial de la tercera entrega de la popular saga del director James DeMonaco: Election: La noche de las bestias.

El cine lleno, la gente expectante y con ganas de pasar una purga en vivo y en directo y sentir el miedo que sus propios protagonistas sufren en la película. Todo ello organizado gracias a WRG (World Real Games), una organización que recrea espectáculos tan trabajados y fieles que son difícil de olvidar.

Cuando llegamos a las puertas de los cines Kinepolis, nos recibieron con una camiseta que ponía “Yo participé en la purga” y un papel con las reglas del juego. El juego consistía en recoger firmas de los personajes de las películas a cambios de favores, algunos de ellos peligrosos y otros sin ninguna intención. Pero nos advertían que no todos los que parecen malos son tan malos y que los que viéramos con intenciones buenas podían esconder ases debajo de sus mangas. La expectación era grande y todo el mundo estaba con ganas de pasarlo bien, pero antes, teníamos que disfrutar de la película.

Tras una primera parte interesante pero que le faltaba garra en cuestión de desarrollo ya que partía de una premisa potente y disfrutable y acabo siendo un “Home invasión” simple, poco violento aunque no por ello menos disfrutable. Luego, un año después pasamos a su secuela titulada “Anarchy: La noche de las bestias”. Esta vez, pasamos de estar en una casa a las calles. Algo que prometía mucho, pues tras su sosa primera parte, los fans necesitábamos en un producto así algo con potencia visual, algo más de desarrollo de historia y como no, más mala leche. Y fue, bajo nuestro punto de vista, una autentica decepción, incluso más que su antecesora. Situaciones ilógicas, personajes planos, violencia que se queda a medias, ritmo repetitivo y un sin fin de fallos tanto en su parte de dirección como en su nivel de producción. Sinceramente, no teníamos esperanzas en esta tercera y ¿definitiva? parte de esta saga. Y la verdad, ha sido toda una sorpresa.

Situada años después de su secuela, la senadora Charlie Roan, candidata a la Presidencia que reivindica la supresión de La Purga anual, considera que esta práctica perjudica sobre todo a los necesitados y a los inocentes. Pero, inesperadamente, una traición los deja completamente desprotegida en las calles junto a su guardaespaldas Leo Barnes. Solo tienen dos alternativas: mantenerse con vida hasta el amanecer o ser sacrificados por sus pecados contra el Estado.

James DeMonaco ha logrado pasar esa línea tan básica que tenia sus anteriores películas y esta veza va un paso mas allá mostrando y dando más información acerca de esta macabra fiesta que se celebra una vez al año en los EEUU. Aquí introduce un tema más social y político que hace que gane interés y sobre todo recrea de una manera mucho mas gráfica y potente visualmente el universo que tanto cuesta ver. Esta tercera entrega en sin duda, la más completa, sangrienta y trabajada de las 3. Un divertimento bien realizado, rápido y sin pretensiones. Aun sigue faltando algo más de seriedad y oscuridad en su argumento debido a que se acerca más al cine de acción que al de terror, pero podemos confirmar que todos los fallos que tenían las anteriores, aquí se subsanan y nos brindan escenas tan memorables y características como por ejemplo el enfrentamiento en la tienda a merced de “Las chicas de las chuches”. Los actores cumplen con su papel. tampoco brillan ni hace falta, aquí lo que importa es la diversión y sobre todo que en todo momento te creas lo que ves (que en muchos momentos cuesta pero no canta tanto como en su tediosa segunda parte). No os preocupéis si no habéis visto las anteriores, de hecho, os haríais un favor: “Election: la noche de las bestias” podría ser perfectamente una película independiente, llena de diversión, de sangre, y con detalles en su guión muy curiosos. Nos encantaría ver una nueva entrega dirigida por ejemplo, por Alexandre Aja. Cruzaremos dedos.
Nota: 7/10.

Después de finalizar la película y interrumpiendo los créditos finales, unos anarquistas tomaron la sala 25 de Kinepolis amenazando a todos los asistentes de que seremos participes de una autentica purga y que mientras nosotros veíamos una “peliculita” se estaba armando un revuelo de caos y muerte fuera.

Los sanitarios, dispuestos a ayudar, nos comunicaban que teníamos que salir en 3 grupos con cuidado y orden, y que tuviéramos cuidado con el peligro que nos esperara. Si nos dañaban teníamos que permanecer en el sitio y mandar un tweet con el Hastag #SobreviveAlaPurga y la ubicación donde nos encontrábamos.

Tras estas reglas de oro, salimos a la calle. Vemos protestantes abalanzándose hacia nosotros gritando en contra de la purga anual y intentando que no sobrepasáramos la línea y nos enfrentáramos a las amenazas que nos venían encima.

Mujeres payasos, anarquistas con bates, asociaciones secretas, barrenderas sádicas, asesinos con metralletas. El Kinepolis se convirtió en una lucha por la supervivencia y nos hizo sentir momentos de autentica tensión. Pasillos poco iluminados, los participantes corriendo de un lado a otro, muchos gritos y un único objetivo: conseguir el mayor número de firmas por parte de los asesinos.

No fue tarea fácil. Fueron 106 minutos corriendo sin parar, consiguiendo firmas, algunas de ellas imposibles y escondiéndonos de los responsables de la purga. Nosotros no lo conseguimos y nos mataron unos militares en el minuto 85. Eso si, nos dieron una vuelta con un Hummer por todo el recinto y nos dejaron como a 800 metros de la zona de purga, como si fuéramos unos simples cadáveres.

Una experiencia trabajada, divertida e inolvidable.
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