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Crítica- Motor psycho (1992)

“Otra road movie con psicópata de por medio que resulta un producto menor”

Producción independiente dirigida y escrita por Alex Downs, siendo este su único trabajo, de hecho para gran parte del equipo técnico esta es su única incursión dentro del cine. No así del elenco, que si bien es bastante desconocido los protagonistas si han participado en otros títulos, así hemos visto a Elvis Restaino por Happy hell night, 1999, aparte de producir diversos títulos, a Nicola Seixas en The blood, 2000, y a Thomas Emery Dennis en un pequeño papel en Scanner cop, 1994.

Zoey y Frankie viajan hacia N.Y. para buscarse una vida mejor, pero en el camino se toparán con el psicópata Bill Badd que acaba de salir de la cárcel y tiene a todos los lugareños atemorizados. Este se encaprichará con ellos y les hará la vida imposible, de hecho secuestra a Frankie y solo Zoey con la ayuda de “El rata”, el hermano de Bill, podrá detenerlo.

Habitual película de carretera de los noventa, hay que recordar que en esta floja década para el género este tipo de subproductos florecieron. Todos ellos con calidades justas y mezclando elementos de otros subgénero, como puedan ser el de pandilleros, apocalíptico o post apocalíptico, y hasta slasher, pero claro, de este tipo de subproductos tenemos una par de cintas buenas, el resto, siendo francos, son bastante flojas.

Esta, por ejemplo, es uno de esos productos flojos, con calidades escasas, las secuencias rodadas de noche son pocas y están muy mal trabajadas, la banda sonora es casi inexistente y el guión deja muchísimo que desear ya que no tiene ni pies ni cabeza.

Por lo que nos queda es ver al killer y sus paranoias, y es aquí donde se centró esta producción, en crear un killer de la carretera recordable. Quizá tratando de emular a los grandes como Rutger Hauer en Carretera al infierno, 1986, o a David Hess en Hitchhike, 1977. Lo que pasa es que el perfil de este Billy Badd es muy forzado, histriónico y algo desesperante. Aparte Elvis Restaino realiza una interpretación muy sobreactuada y alocada que puede que haya a gente a la que le guste pero a mí me acabó sacando de quicio ya que no aporta nada mas que gritos y locura. Como otros tantos killers de carretera pero sin gancho alguno. Además el montaje de esta cinta no le ayuda en absoluto, quizá un montaje alocado como el propio personaje hubiese ayudado. Del resto del elenco poco se puede comentar, perfiles poco creíbles y actuaciones pasables, poco mas.

Gore tenemos poco, muy poco, de hecho en primer plano no hay nada y solo veremos un par de muertes cutronas y bastante mal rodadas. Toda la película es un batíburrillo de ideas inconexas que tratan de introducirse en la mini moda de principios de los noventa, cosa, que obviamente, no consiguieron. Eso sí, la parte final, algo deudora del estilo de los slasher de carretera, deja las puertas abiertas para una secuela, que afortunadamente nunca vio la luz.

Otra road movie con psicópata de por medio que resulta un producto menor, con un killer que consigue ser recordado por lo histriónico sin mas de su personaje. No solo vale parecer loco, hay que saber hacerlo y este killer resulta algo desesperante. Solo recomendada para los seguidores de este tipo de títulos, ya que como curiosidad tampoco es que tenga nada en especial.

Óscar Arias

La Mansion del Terror - 4.8

4.8

Género; Road movie - Survival

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