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Entre polvo y sangre (2013)

Entre polvo y sangre es el debut como cortometrajista dentro del género de David Goole, colaborador de esta Mansión del terror, y uno de los responsables de la productora Factoría de Terror, la cual lleva desde el año 2004 ofreciendo espectáculos de terror y que co produce este trabajo junto a Terror Club. El propio David Goole se encarga del libreto, el cual está basado en la vida y obra del asesino en serie Richard Chase, más conocido como “El vampiro de Sacramento”, y el cual gustaba de beber la sangre de sus víctimas, allá a finales de los ochenta.

Este cortometraje fue rodado en cinco días y contó con un presupuesto de 2.000 euros, lo cual no está nada mal, mas en los tiempos que corren. 
Y bien, ¿que nos depara Entre polvo y sangre? Pues estamos ante un trabajo sórdido y violento que pretende directamente crear malestar en el espectador, y si bien por momentos lo consigue, le falta, al conjunto, algo más de suciedad visual. Porque la idea del corto es muy interesante, de hecho nos recuerda rápidamente a joyitas del tipo “Demencia”, “La angustia del miedo”, o “La semana del asesino”, especialmente debido a la gran interpretación de Pako Abad, y ciertos destellos en la dirección de David Goole. Pero no llega a tener esa suciedad y malestar visual.

Y es que este corto comente ciertos errores algo innecesarios. El primero es su larga duración. Este corto dura 17 minutos, y teniendo un estilo lento y pausado se echan de menos momentos con algo más de dinamismo o rapidez, dejando así al espectador algo desubicado en algunos momentos. Cierto es que este trabajo parece buscar esto mismo, realizar una visión de un asesino en serie desquiciado, y muy trastornado, con un tono seco, pero si se echa, en ocasiones, en falta algo más de viveza, ya sea en la dirección o montaje final. Eso sí, en ningún momento se crea ningún tipo de empatía con el protagonista, como debe ser. Ya sabéis que hay trabajos de este tipo los cuales nos cuentan casi en primera persona los devenires de un killer, y que nos intentan acercar al máximo al asesino, pero, afortunadamente, este no es el caso, ni falta que hace.

Por otra parte la fotografía no resulta todo lo sucia y psicótica que debería, así esta fotografía no empasta en demasía con el propio cortometraje. De hecho tenemos algunas escenas saturadas de blancos, y otras demasiado negras, una pena. Me sorprendió mucho la referente a cuando Carlos niño se despierta de una pesadilla y su madre le regaña por haberse meado en la cama. 
La banda sonora, de la cual el propio David Goole me habló a las mil maravillas, no me pareció tan poderosa. Cierto es que esto es mas fallo suyo, por vendérmela tan bien. Pero si bien es cierto que tiene momentos muy destacables, con ruidos y sonidos muy acertados, el conjunto general me supo a que faltaba algo… aunque quizá sea yo… David lo siento, esto es culpa tuya…jajaja 
Igualmente el montaje podría haber sido algo más dinámico y podría haber usado más fundidos o efectos en algún plano o secuencia específica. De hecho el efecto usado en una de las muertes es de los mejores momentos de todo el corto, y nos acerca mucho más a los títulos antes citados, en esta ocasión a la magnífica “La angustia del miedo”. 

Sobre las actuaciones apuntar la gran labor de Pako Abad, como apunté anteriormente. Realiza una gran interpretación de killer, aunque en algunos momentos su maquillaje sea demasiado excesivo. El resto del elenco, estando en un claro segundo plano, cumple, que es más que suficiente. Al igual que la propia dirección de David, que cumple con solvencia, aunque tenga pequeños momentos menores. Como algún cambio de eje extraño, pero nada imperdonable, ni mucho menos. 

Curiosamente este trabajo trata de ser bastante desagradable, y ciertamente lo consigue. El nivel de gore es elevado, y los efectos realmente están conseguidos. No esperéis casquería, porque este trabajo no va de eso. Va de un killer, y del mismo se nos muestran sus peripecias de un modo gráfico, en su gran mayoría. Aunque se abuse de la pistola como arma, con todos los problemas que ella conlleva en un trabajo con un presupuesto ajustado. Porque sí, se echa en falta algún efecto digital. Y es que como nos contó el director, solo se usó el ordenador en uno de los efectos, el cual no se aprecia todo lo bien que se debería. 

Además, y para deleite de muchos aficionados, especialmente a los del torture porn y las nuevas salvajadas gore, en este trabajo tendremos necrofilia, asesinato de animales, y unas pocas sorpresas que no os dejarán indiferentes. 
También se medio ve un pecho femenino, otro detalle que agradecerán los fans, y en el tramo final veremos hasta un “paisaje” fantasmal. Lástima que debido a la fotografía y el montaje este final no gane en tensión y terror, ya que queda excesivamente plano. Al igual que pasa con el propio final, el cual queda algo desdibujado. Quizá haber usado algún efecto visual hubiese sido una solución, pero la verdad es que siendo un final poderoso, queda un poco a mitad de camino. Más aún sabiendo el tipo de corto que tenemos entre manos. 

Por lo que tenemos un prometedor trabajo de David Goole, el cual demuestra buenas ideas y una gran pasión por el género. Ahora comenzarán su periplo por festivales, y estoy convencido que tendrán buena acogida. Cierto es que la duración y algún elemento desdibuja este trabajo, pero los resultados finales son del todo satisfactorios. Ahora solo nos queda esperar a un nuevo trabajo de David Goole, y es que su último trabajo, Ella, ha conseguido buenas, y del todo merecidas, críticas. No le perderemos la pista, y menos en esta Mansión, donde ya tiene una habitación propia.

La Mansion del Terror - 7.1

7.1

Género; Asesino en serie - Gore - Necrofilia

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