Home / Críticas / Crítica- Addicted to murder 2; Tainted blood (1998)

Crítica- Addicted to murder 2; Tainted blood (1998)

Secuela, mas bien precuela, de Addicted to murder de nuevo dirigida, escrita y fotografiada por Kevin J. Lindenmuth, y es que despuès de las buenas crìticas obtenidas con la primera entrega esta secuela era inevitable, aunque Lindenmuth rodò otros trabajos aparte de esta saga, como Vampires and other stereotypes o Rage of the werewolf.

Contando con un elenco similar a su antecesora aunque los papeles principales cambian, volvemos a ver Sasha Graham como caracter principal pero Mick McCleery pasa a un segundo plano, el resto del elenco trabajarìa especialmente en otros trabajos de Lindenmuth, aunque tenemos un par de apariciones etelares, la del director Ted V. Mikels, The corpse grinders o The astro zombies, y la del tambièn director y actor Joel D. Wynkoop, la saga Twisted ilusions o The bite.

Nos encontramos años antes de la primera entrega, vemos a Joel comenzar su espiral de asesinatos en busca de Rachel, al mismo tiempo veremos como la poblaciòn de vampiros aumenta sin control a lo que Angie toma medidas y junto a algunos compañeros comienza a eliminar a los nuevos vampiros sobrantes, ademàs aùn tendrà que conocer a Joel.

Interesante precuela de Addicted to murder que resulta un trabajo bastante redondo gracias, en gran medida, a su corta duraciòn y es que esto es un trabajo underground propiamente dicho, volvemos a tener las grandes cualidades de la primera entrega, una direcciòn lenta y acertada que, aquì sì, enlaza con otras partes mas dinàmicas, los juegos del color y el blanco y negro quedan mas conseguidos y hasta tendremos mas presencia de monstruos y gore, aunque no haya demasiado si hay mas que en la primera entrega, lo malo, nuevamente, es el extremo bajo presupuesto y la pobre banda sonora.

En esta ocasiòn Lindenmuth crea unos personajes muy interesantes, ademàs recalca que se tratan de vamprios modernos que nada tienen que ver con los clàsicos vistos en el cine, la luz solar no les mata y tienen vidas “normales”, es mas aparecerà un experto en vampiros atestiguando este detalle, mostrado en plan documental como ya hiciese en la primera parte, ademàs el experto en vampiros es ni mas ni menos que ¡Ted V. Mikels y su reconocible mostacho¡ Los personajes de los nuevos vampiros son brutales, Jonathan que es un vampiro rebelde sacado de la dècada de los setenta al que tendràn que arrancar los colmillos, debido a su rebeldia y Tricia, una fracasada en toda regla, verà la salida en este nuevo universo vampìrico, aunque pronto el egoismo la dominarà.

Lo que mas sorprende es que Lindenmuth vuelve a crear una historia original dentro del gènero vampìrico y aunque deje algo de lado a Joel y la trama del serial killer, solo nos lo muestra con pesadillas o asesinando, la nueva trama vampìrica nos satisface plenamente, ademàs la cinta tiene una duraciòn de poco mas de 75 minutos lo cual es un gran acierto. Lo que se me queda algo descolgado son los flashbacks sobre Joel y sus asesinatos, que no me acaban de decir nada aunque he de reconocer que quedan muy bien integrados en la trama.

Y como final un genial enlace con la primera entrega, la uniòn de Angie y Joel en el bar, mas de uno que rueda cintas de presupuesto deberìa ver esta para comprender como enalzar dos producciones, encima està realizado de forma sencillìsima, sin complicaciòn alguna.

De nuevo Lindenmuth enseña como hacer una pelìcula grabada en video y de bajìsimo presupuesto y con bastantes puntos interesantes que hacen que cualquier aficionado al cine vampìrico deba ver esta saga, a no ser que se tengan prejuicios con los bajos presupuestos, solo tengo que decir que esta saga, y en este caso esta pelìcula, es muy superior a otras con mas presupuesto o con mas fama.

La Mansion del Terror - 5.6

5.6

Género; Vampiros- Underground USA

User Rating: Be the first one !

Busque También

Crítica- Amor asesino (1987)

La segunda mitad de los ochenta se vio salpicada de cine de serie B, o se podría decir Z, proveniente de Estados Unidos. Ya no solo productoras, tipo Empire, Full Moon o Troma, por citar las más famosas, sino decenas de directores, tipo DeCoteau, Olen Ray, Wynorski, o el propio Kaufman que rodaban cintas de comedia gruesa, desnudos, monstruos, gore, explotación, y cualquier cosa con tal de divertirse.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *