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Crítica- Infestados (2002)

“Moscas mutantes y entretenimiento, que no es pocas cosa”

Ópera prima de Josh Olson el cual se ocupa del guión igualmente, curiosamente realiza una película que camina entre los mundos del telefilme y el cine Underground con efectos por ordenador, la nueva moda. Contando, a su vez, con un presupuesto ajustado y un elenco pequeño, no obstante solo veremos a un pequeño grupo de gente encerrados en una casa aislada, ¿Os suena?.

Este elenco está encabezado por Amy Jo Johnson, siempre recordada por su papel de Power ranger rosa en las películas de 1995, 1997 y algunas series de esa época, como la Turbo Power Rangers, aparte la hemos visto como vampira en Cold hearts, 1999, aunque todos los actores tienen casi la misma importancia. Del resto podemos destacar al conocido, y eterno joven, Zach Galligan, visto en Museo de cera, 1988, Gremlins 2, 1990, o Warlock 2, 1993, a Robert Duncan McNeill, [Masters of the universe, 1987], a Jack Mulcahy, de la saga Porky´s, a Tuc Watkins, [La momia, 1999], o al veterano Mark Margolis, visto en El foso y el péndulo, 1990, La fuente de la vida, 2006, o Los crímenes del Rosario, 1987.

Tras la muerte de Steven sus amigos de juventud se reúnen de nuevo, allí comenzarán a rememorar antiguos momentos pero pronto la situación se tornará en una pesadilla. Varios de ellos son atacados, y poseídos, por unas moscas mutantes que los hacen indestructibles, así Jesse, la novia de Steven y Eric tratarán de acabar con los amigos de este y eliminar el problema, parece que el fuego las matas, pero hay algo más que desconocen.

Estamos ante una película muy poco original, grupo de personas encerradas en una casa aislada atacadas por “algo” que los quiere matar. Contiene un guión con muchos, demasiados, tópicos, y unas calidades que recuerdan mucho a las de cualquier telefilme. Además usan en exceso el ordenador para todas las apariciones de los bichos mutantes, pero, curiosamente, resulta una cinta entretenida, si entretenida.

Reconozco que no tiene nada reseñable o destacable, ni fotografía, ni banda sonora, ni gore, ni bichos mutantes, ni nada, pero la dirección de Olson es lo suficientemente dinámica para que en los 80 minutos de metraje no nos aburramos y, en gran medida, hasta disfrutemos de esta película.

El elenco tampoco es que haga maravillas, como comenté. Los perfiles son del todo tópicos y las acciones no lo son menos, pero las interpretaciones salvan, que no es poco, todos estos perfiles tan comunes. Nadie destaca, bueno he de reconocer que ver, de nuevo, a Mark Margolis haciendo de cura y dando su sermón sobre el castigo divino me encantó, y nadie resulta una losa, algo bastante importante y de agradecer.

Los insectos realizados por ordenador no están muy bien conseguidos, cumplen sin mas. Sobretodo debido al gran dinamismo, que no ritmo, que imprime Olson, y poco más. Cuando vemos al grupo de insectos salir o entrar en los distintos personajes parecen mas bien una mancha negra que un grupo de moscas, además cuando estas estallan con el sol, menuda pedazo de licencia que se toma aquí Olson, ya que si fuésemos estrictos no habría película porque la acción transcurre durante el día a plena luz de un abrasador sol, como se recalca por una de las chicas, lo hacen de forma mas bien cómica, y desvirtúa en cierto modo a esta “amenaza”.

Sorprendentemente tenemos buenos e interesante momentos gore, Olson no rehuye de estos y nos ofrece un interesante catálogo, quemazones faciales, decapitamientos, cortes en heridas supurantes, y alguna sorpresita más. Además estos efectos, ayudados por ordenador en su mayoría, dan un puntito más a esta producción que juega constantemente al engaño ya que usa elementos de otras varias, y distintas, películas como base cinematográfica. Pasando de las clásicas cintas de zombies, a las de invasiones, tipo, La invasión de los ultracuerpos, 1978, o a Slither, 2006, por algunos elementos cómicos que es de lo que menos funciona, como no, tiene su escena de destape, faltaría menos, y un largo, largísimo etcétera.

El final es correcto, nos deparará una sorpresa final, y hasta podríamos decir que hay un Mad doctor en la cinta, otro elemento de engaño, que suelta un discurso en contra de la hipocresía social que nos deja alucinados por lo poco que uno se espera este matiz. Además tendremos sustito final, que es bastante cutre, por cierto.

Interesante cinta de bajo presupuesto que no es más que un entretenimiento de serie B. No hay que esperarse nada reseñable salvo dinamismo, bichos asesinos y un grupo de personas encerradas en una casa siendo atacadas por gente poseída por moscas mutantes, en la tradición zombie mas Romeriana. Esperemos que Josh Olson de un paso adelante y no se quede en este tipo de producciones con presupuesto reducido y trate de hacer algo más potente, maneras tiene, ahora solo toca buscar un buen guión, vamos que no sea un refrito de tantos tópicos del cine de género.

Óscar Arias

La Mansion del Terror - 5.3

5.3

Género; Moscas - Mutación - Insectos

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