Home / Críticas / Crítica- The long island cannibal massacre (1980)

Crítica- The long island cannibal massacre (1980)

“Joyita del underground mas gore y brutal que se puede encontrar. Schiff, un director a reivindicar”

Segundo largometraje de Nathan Schiff, despuès de Weasels rip my flesh y antes de They don`t cut the grass anymore y contando con sus actores habituales, John Smihula y Fred Borges que solo actuaron en cintas de Schiff, vamos todo quedaba en familia.

Hay un grupo de asesinos despiadados en Long Island, unos se encargan de degollar y descuartizar a las victimas y otro (Jack) se las da de comer a su padre, que es un monstruo mutado, y un grupo de caníbales. Pero el Inspector Cameron comenzarà a investigar y tendrá que luchar contra los salvajes asesinos, y con alguien màs. Finalmente veremos un enfrentamiento entre los asesinos, Cameron y Jack y su padre mutado que acabarà de la forma màs brutal imaginada. ¿Se habràn acabado los asesinatos en Long Island?

La cinta con aires de mayor seriedad de Schiff, aunque es otro catálogo de gore y muertes ultraviolentas mezclando gore, canibalismo, slasher y mucha mala leche. Vamos una auténtica gozada y es que Schiif nos ha mostrado en sus tres cintas cuales eran sus intenciones y la verdad es que me encantan.

La historia està bien ideada aunque està algo mal contada. Aunque este director grababa en One-shot, vamos en una toma, nada de repetir y se nota. ¡Viva el espìritu underground! Y toda la parte final son varias vueltas de tuerca bastante interesantes aunque algunas un poco sacadas de tono. Porque de la fotografía y demás tecnicismos es mejor ni hablar…jajaja

Pero lo realmente potente es el gore y las brutalidades que vemos. Una cortadora de césped destrozando una cabeza, ¿Os acordáis de Braindead? Pues aquí fue mucho antes, descuartizamientos, canibalismo, radiaciones, cuellos cortados, cabezas destrozadas, sierra mecánica, empalamientos y mucho màs. El estilo del gore es en plan Gordon Lewis, salvando las distancias, y realmente està bastante bien montado.

Y es que el gore es el punto fuerte de esta cinta aunque Schiff intentase hacer algo màs serio. Con una media hora final muy potente, pudiendo haber zanjado el final rapidito Schiff decide mostrarnos todo su repertorio con violación del monstruo mutado, el padre de Jack violando a una mujer que en breves días le dará cinco hijas, caníbales como èl, gran puntazo. Y bueno del final no cuento màs, es mejor verlo, pero la media hora final es apoteòsica, mucho para poder ser contado.

En cuanto a las actuaciones hay que destacar justamente a Smihula que lucha contra su propio hermano Paul Smihula que aquì actúa de psichokiller. Pelea muy bien rodada, tratada y con cuatro duros, y Fred Borges que recuerda por momentos a Joe Spinell en Maniac, haciendo por momentos un papel algo exagerado de enfermo mental pero lo salva en términos generales y con un final a manos de su padre apoteòsico, empalamiento incluido.

Además comentar que esta està grabada en su bien amada Long Island, lugar de residencia de Schiff, al igual que el resto de sus cintas, por lo que veremos ubicaciones que nos resultaràn familiares, al ver las tres cintas, claro està.

Otra joyita del gore guarro de principios de los 80, que tanto influyeron en el ultragore alemàn. Quizá sea una cinta excesivamente seria, o lo intenta, pero los resultados finales son muy gratificantes, tanto por las cantidades de gore, que superaría en su próxima cinta They don`t cut the grass anymore, como la buena idea de la misma. Si buscáis precursores del Underground gore de los 80 esta cinta y este director son lo que buscáis.

Óscar Arias

La Mansion del Terror - 7.1

7.1

Género; Gore - Slasher - Monstruos - Canibalismo - Underground USA

User Rating: Be the first one !

Busque También

Crítica- Sea Fever (2019)

Después de codirigir varias series de televisión, la directora irlandesa Neasa Hardiman da el salto al largometraje con “Sea Fever”, un terror marino que cuenta con guion propio. Guion con pinceladas de ecologismo, de ciencia ficción y de un terror cercano, en diversos aspectos, al “Alien” (1979) de Ridley Scott o a “La cosa” (1988) de Carpenter, salvando las, enormes, distancias.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *